sábado, 31 de octubre de 2015

Escúchame


Cuando ya no quieras ver el sol, ni refugiarte en la luna, ven a mí tan rápido como una estrella fugaz, pero por favor quédate.


Llámame cuando no quieras hablar con nadie y bésame cuando quieras acostarme, pero por favor quédate.

Sumérgete en mi mirada y piérdete en mis caricias hasta encontrarte frente nuestros deseos más salvajes, y por favor quédate.

Mi cama pide por favor que hagas lo que hagas te quedes, y deslumbres con tu sonrisa mi habitación, me arropes y mezas como la luna a los soñadores y me beses entre sábanas.

                                                                    [...]

Mira niño, te voy a ser muy sincera, clara y directa, tengo una corazonada ¡le estamos ganando la batalla a las heridas del corazón!

No hay comentarios:

Publicar un comentario