Adoctrinar el tiempo para intentar que retroceda es imposible, como tenerte conmigo de nuevo.
Efímero el recuerdo de tu pelo, de tus manos arrugadas por la sabiduría y tu sonrisa prestada.
Pocos son los que te piensan como yo y es que a pesar de mis poco conocimiento de vida sé que lo hiciste bien.
Abuela, abuelita, abuela, pocos te recuerdan como yo; que siempre que puedo le digo al mundo lo que te quiero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario